jueves, 16 de febrero de 2012

NO ES PAÍS PARA VIEJOS

La novela narra las historias entrelazadas de los tres personajes centrales (Llewelyn Moss, Chigurh y Bell) después del descubrimiento de un intercambio fallido de drogas al suroeste de Texas en el condado de Terrell.

Mientras Moss está cazando berrendos, se encuentra con las secuelas de un tiroteo entre narcotraficantes, de los cuales sólo sobrevivió un mexicano, quien está malherido. Moss descubre un camión lleno de heroína y un maletín con $2,4 millones en efectivo. Abandonando al mexicano herido, Moss se lleva el dinero y regresa a casa. Sin embargo, posteriormente, siente remordimiento por haber abandonado al herido, por lo que regresa al desierto con una botella de agua para el mexicano, sólo para descubrir que ha sido ejecutado. Llewelyn es visto regresando a la escena, por lo que es perseguido en un camión por varios pistoleros, iniciando así una persecución que durará por el resto de la novela. Luego de escapar de los pistoleros, Llewlyn ordena a su esposa, Carla Jean Moss, que se esconda donde su madre, mientras él escapa con el dinero.

El sheriff Ed Tom Bell investiga el crimen mientras trata de proteger a Moss y a su esposa con la ayuda de otros policías. El sheriff es atormentado por sus memorias de la Segunda Guerra Mundial, en donde abandonó a su unidad y se salvó a sí mismo, por lo que recibió la Estrella de Bronce. Bell, quien tiene aproximadamente 50 años, ha pasado su vida tratando de redimirse por sus acciones durante la guerra, por lo que está decidido a resolver el crimen y a salvar a Moss. Sin embargo, las cosas se complican con la llegada de Anton Chigurh, un sicario contratado para recuperar el dinero. Chigurh usa una escopeta con silenciador y una pistola para ganado para matar a sus víctimas y para abrir cerraduras de tambor de pines. Carson Wells, otro sicario y ex-oficial de las Fuerzas Especiales quien conoce a Chigurh, también está detrás del dinero.
McCarthy narra la historia en dos voces. La mayoría del libro es narrado en tercera persona, pero es intercalada con memorias en primera persona del sheriff Bell.



CELDA 211
Cuando Juan Oliver es contratado como funcionario de prisiones, acude a su puesto de trabajo un día antes para conocer las instalaciones y el ambiente de la cárcel. Una vez allí, y debido a las malas condiciones en que se encuentra el viejo edificio, recibe un golpe en la cabeza y queda inconsciente. En ese mismo instante, los presos inician un motín. Los compañeros de Juan, sin saber qué hacer para salvar sus vidas, le abandonan en la celda 211 y huyen. Cuando despierta y descubre lo ocurrido decide, para poder salir de allí con vida, hacerse pasar por un preso más y se inventa una historia: está allí por cometer un asesinato de primer grado y tiene una condena de diecinueve años. Un preso le presenta a Malamadre , que parece ser el líder y ve en él un buen aliado.
Mientras tanto, en comisaría descubren que en la cárcel hay miembros de ETA a los que Malamadre utiliza para recibir atención. Elena, la mujer embarazada de Juan, se dirige hacia allí al enterarse de la noticia. El jefe de servicio Utrilla, violento con los presos y en general, mientras desempeña la función de anti-disturbios golpea a Elena, lo que acaba con su vida y la de su bebé. Y entonces, Utrilla entra en la cárcel para hablar con los presos, donde cae en una trampa. Finalmente, muere asesinado por Juan, que le raja el cuello.
En venganza por lo ocurrido, los policías deciden contar a Malamadre la verdad: Juan no es ningún preso, sino un funcionario de prisiones que se ha visto encerrado por azar.


AVATAR
Jake Sully, un marine veterano de guerra y herido en combate que queda parapléjico, es seleccionado para participar en el programa Avatar ocupando el puesto que, como científico, ejercía su hermano gemelo recién fallecido. De esta forma, Jake es trasladado a Pandora, una luna del planeta Polifemo cuya atmósfera es tóxica para los humanos y que, además de albergar una asombrosa biodiversidad, está habitada por los Na'vi, una raza humanoide de piel azul y con algunos rasgos felinos.14 Los humanos se encuentran en conflicto con los nativos del clan Omaticaya debido a que están asentados alrededor de un gigantesco árbol, conocido por ellos como Árbol Madre, que cubre una inmensa veta de un mineral muy cotizado: el unobtainium. La existencia de dicho mineral ha llevado a una empresa privada a crear un proyecto de explotación de recursos minerales, dirigido por Parker Selfridge en lo civil y por el coronel Miles Quaritch en lo militar.

Las mentes de Jake y de unos científicos liderados por la doctora Grace Augustine, cuyos únicos intereses están en la cultura de los Omaticaya y en el estudio de la luna, son trasladadas a los cuerpos artificiales de unos na'vi creados genéticamente (avatares) mientras ellos permanecen inconscientes en cabinas de enlace. De esta forma, la comunicación con los nativos resultaría más sencilla y así podrían convencerles pacíficamente de que abandonen el Árbol Madre. Por su parte, el coronel Quaritch convence a Jake para que le proporcione información sobre los nativos en caso de que fuera necesario recurrir a la fuerza para que se marchen, y él como recompensa le promete que podrá recuperar sus piernas inválidas.

Jake, Grace y el doctor Norm Spellman son llevados a la selva de Pandora por la piloto Trudy Chacón. Mientras los doctores examinan la vegetación, Jake es perseguido por una bestia y, como resultado, cae a un río y se pierde. Mientras intenta orientarse, le está espiando Neytiri, princesa del clan Omaticaya, que está a punto de matarlo, pero entonces una semilla del Árbol de las Almas, un árbol sagrado para los na'vi, se posa en la punta de su flecha; Neytiri lo interpreta como una señal, así que decide dejar vivir a Jake y acaba salvándole la vida al ser atacado por una manada de animales. Cuando la na’vi está decidiendo qué hacer con Jake, decenas de semillas del Árbol de las Almas se posan en él, por lo que Neytiri decide llevarle con los suyos. Los Omaticaya, liderados por Eytukan, el padre de Neytiri, no se fían de Jake, ya que han tenido malas experiencias en otras ocasiones con la «gente del cielo» que quería aprender de ellos, pero Mo’at, la líder espiritual y madre de Neytiri, nota algo especial en el marine y acepta que se quede para aprender a ser un na’vi bajo la enseñanza de su hija.

Mientras aprende a ser un na'vi, Jake informa periódicamente a Quaritch sobre cómo destruir el Árbol Madre. Pasan las semanas, y Jake aprende a cazar, correr y saltar entre los árboles como uno más del clan, incluso es capaz de domar a un Ikran, una criatura alada que cada miembro del clan debe domesticar durante su aprendizaje. Jake pasa cada vez más tiempo con los na’vi, maravillándose por su cultura y sus capacidades y, además, al pasar tanto tiempo juntos, él y Neytiri se enamoran. Como resultado, empieza a olvidar su misión e incluso su vida como humano, y deja de informar a Quaritch. Grace también es aceptada por los Omaticaya. Cuando sólo falta un día para la ceremonia en la que Jake se convertirá definitivamente en parte del clan, Quaritch le comunica que su misión ha acabado y que puede regresar a la Tierra para que lo curen. Sin embargo, él le pide que lo deje estar en la ceremonia, diciéndole que si se convierte en uno de ellos podrá convencer a los Omaticaya de que se vayan. Tras la ceremonia, Neytiri lleva a Jake al Árbol de las Voces, donde le muestra la conexión que pueden tener con Eywa, su deidad. En ese lugar, Jake y Neytiri se sinceran sobre sus sentimientos y se unen como pareja.

A la mañana siguiente, los humanos comienzan a talar el bosque, destruyendo el Árbol de las Voces. Jake trata de impedirlo, pero al hacerlo lo identifican, y Quaritch, furioso, lo desconecta a él y a Grace de sus cabinas y les dice que destruirá el Árbol Madre en una hora, esté el clan o no. De vuelta a su avatar, Jake les cuenta a todos los miembros del clan la verdad e intenta convencerlos de que se vayan. Los Omaticaya, sintiéndose traicionados, deciden quedarse y resistir el ataque de los humanos, y atan a Jake y Grace. Ni siquiera Neytiri perdona a Jake. Como la hora se ha cumplido, Quaritch y sus hombres comienzan a derribar el Árbol Madre. En medio del desastre, Mo'at libera a Jake y Grace para que puedan ayudarlos. Ambos hacen lo que pueden para proteger al clan, pero muchos na'vi resultan heridos y Eytukan muere. Tras destruir el Árbol Madre, Quaritch vuelve a desconectar a Jake y Grace, encarcelándolos esta vez junto al doctor Norm, que intentó ayudarlos. Los Omaticaya se marchan de su destruido hogar, llevándose el avatar inconsciente de Grace, pero abandonando allí el de Jake.

La piloto Trudy Chacón consigue liberar a Jake, Grace y Norm y los lleva hasta otra unidad de cabinas de enlace para que vuelvan a sus avatares y ayuden a los na'vi. Durante la huida, el coronel los descubre y alcanza a Grace con un disparo. Una vez a salvo, Jake reflexiona sobre qué hacer para que los Omaticaya vuelvan a confiar en él y se propone montar a la bestia alada que conocen como Toruk. Según una historia que le contó Neytiri, ésta es la criatura más peligrosa de Pandora y quien pueda domarla traería la paz a los na'vi. Tras lograr su objetivo, Jake se dirige al Árbol de las Almas, y los Omaticaya, al verlo a lomos del Toruk, lo perdonan y lo respetan de nuevo. Neytiri se reconcilia con Jake, diciéndole "Te Veo", la máxima expresión de afecto y respeto entre los na'vi. Incluso Tsu'tey, el nuevo líder, con quien Jake tenía hasta ese momento una fuerte rivalidad, le acepta como uno más. Entonces Jake les pide ayuda para curar a Grace e inician un ritual para trasladar la mente de la moribunda Grace a su avatar, completamente sano; no obstante y debido a que está muy débil, la doctora fallece, aunque se aclara que su mente ha pasado a formar parte de la naturaleza de Pandora. Encolerizado, Jake exhorta a los Omaticaya a que le acompañen para reunir a los otros clanes na'vi y atacar al ejército de los humanos. Quaritch, al enterarse de lo que planean los na'vi, decide contraatacar y destruir el Árbol de las Almas. Poco antes del enfrentamiento, Jake le ruega a Eywa que les ayude, pero Neytiri le dice que su deidad nunca interviene y sólo mantiene el equilibrio de la vida.

Los na’vi, ayudados por Norm en su avatar y Trudy en su nave, tratan de combatir a los militares pero, a pesar de la superioridad numérica, no pueden hacer casi nada contra su armamento. Trudy, Tsu'tey y el avatar de Norm, al igual que cientos de na'vi, mueren durante la batalla. Sin embargo, cuando todo parece perdido, Eywa, quien milagrosamente había escuchado las plegarias de Jake, envía a todas las criaturas de Pandora a atacar a los humanos, mientras Jake consigue destruir las dos naves principales. Los na'vi logran la victoria, pero el coronel Quaritch, lejos de rendirse y protegido por una colosal armadura (el AMP Suit), llega hasta el lugar donde se encuentra el Jake humano con la intención de matarle. Neytiri aparece en ese momento a lomos de un Thanator y empieza a atacarle, pero Quaritch consigue matar a la bestia dejando a Neytiri atrapada bajo su cadáver. Jake llega en ese momento, y él y Quaritch comienzan a luchar a muerte. Jake rompe una parte de la armadura dejando el torso de Quaritch al descubierto, pero el coronel logra averiar la cabina de enlace, y el Jake humano se despierta y empieza a ahogarse. El Jake na'vi queda inconsciente, y Quaritch intenta asesinarle, pero Neytiri se libera y acaba matando al coronel de dos flechazos. Entonces ella intenta ayudar al inconsciente Jake na'vi, pero pronto se da cuenta de que el auténtico Jake se está muriendo ahogado en la cabina. Cuando Neytiri llega, Jake parece muerto, pero consigue ponerle una máscara antigás y él vuelve en sí. En ese momento, Neytiri ve a Jake tal y como es por primera vez.

Parker Selfridge y el personal militar son expulsados de Pandora, mientras que a Jake (como nuevo líder), Norm y los científicos que estudian Pandora se les permite quedarse. La película finaliza cuando la mente de Jake es traspasada, mediante el mismo ritual que intentaron con Grace, a su avatar na'vi de forma permanente por el Árbol de las Almas.
 
LA BRÚJULA DORADA

Existen infinidad de universos paralelos, y en uno de ellos en que las almas de los humanos habitan fuera de su cuerpo en forma de animales, los daimonion (que no deben ser tocados por otros humanos como el tabú existente), se desarrolla la historia. Lyra Belacqua, una niña de once años, es una huérfana bajo la tutela del Jordan College, en Oxford. La historia comienza cuando Lyra y su daimonion, Pantalaimon, salvan a su tío, Lord Asriel, de ser envenenado por un representante del Magisterio, la institución que gobierna ese mundo. Descubren que el motivo de esto era impedir a Asriel presentar pruebas de que unas partículas elementales llamadas Polvo estaban fluyendo de un universo paralelo al nuestro, a través de un lugar en el polo norte, y que dichas partículas se adhieren a los seres humanos. Asriel obtiene financiación del College para organizar una expedición e ir a investigar más profundamente el fenómeno. Más tarde se revela que, a pesar de que el Magisterio oficialmente declara que el Polvo no existe, mantiene sus propias investigaciones para conseguir que éste deje de influir en las personas, puesto que creen que ello les garantizará la sumisión de todos al Magisterio.

Poco después de que Lord Asriel se marche al norte, el amigo de Lyra, Roger Parslow, y muchos otros niños, como Billy Costa desaparecen misteriosamente. Se dice que son raptados por los Gobblers, los cuales se cree que devoran a los niños, o que se los llevan al Norte. Lyra se ha prometido que va a rescatar a Roger, y encuentra su oportunidad cuando la señora Coulter, una de las patrocinadoras del College, la invita a ser su asistente personal, ofreciéndole llevarla al Norte. Lyra, entusiasmada, acepta, pero antes de su partida, el rector del College le confía un aletómetro, cuyo funcionamiento no le explica. Es parecido a una brújula de oro, y puede revelar la respuesta a cualquier pregunta si uno es capaz de interpretarla. A lo largo de la historia, Lyra aprende a usarlo por sí misma, para sorpresa de muchos. En la casa de la señora Coulter, Lyra descubre unos documentos que le hacen deducir que en realidad ella es la jefa de los Gobblers, y decide escaparse de allí. Mientras es perseguida por la policía, es rescatada por los gipcios, un pueblo nómada que vive en barcos a través de los ríos de Inglaterra y otros países. Le explican que la estaban vigilando desde que abandonó el College, y que han organizado una expedición para rescatar a los niños (pues algunos de ellos, como Billy Costa, son gipcios), los cuales saben que están en el Norte. Lyra les acompaña.

Una vez en el Norte, en Trollesund, conoce a Lee Scoresby, una aeronauta tejano y a Iorek Byrnison, un oso acorazado que por haber perdido su coraza se ve obligado a trabajar en el pueblo reparando trineos, gracias a su gran fuerza y su destreza con el metal. Tras decirle a Iorek dónde está su coraza (cosa que averigua con el aletómetro) y recuperarla, toma la decisión de ayudar a Lyra Belacqua a salvar a los niños perdidos éste se une a la expedición, así como el señor Scoresby. En su viaje, encuentran a Billy Costa, pero sin su daimonion y así comprenden que eso es lo que le hacen a los niños en el lugar donde los retienen denominado Bolvangar; rompen el vínculo con sus daimonion lo cual les deja en un estado de cercano a la muerte.

Lyra es luego secuestrada y llevada ante el rey de los osos acorazados, Ragnar Sturluson, al cual, sabiendo que Iorek iría a rescatarla, logra convencer de que ella es un daimonion para él y que lo conseguirá si vence a Iorek en un duelo. Al celebrarse éste, el rey es derrotado (Iorek le separa la mandíbula inferior y luego lo muerde en el cuello, quebrándoselo), pudiendo así Iorek recuperar su puesto, puesto que en realidad, él era el heredero pero había sido humillado y expulsado por Ragnar. Iorek recupera su honor y el lugar que le corresponde entre los suyos.

Lyra va a Bolvangar donde se hace pasar por una niña perdida para poder rescatar a los niños secuestrados por los Gobblers, sin embargo es descubierta y puesta en la máquina que separa a los niños de su daimonion. Afortunadamente, la Señora Coulter la rescata y le revela que es su madre y que Lord Asriel es su padre. Tras provocar una explosión, consigue liberar a los niños, que se ven retenidos por los guardianes tártaros contratados por los Gobblers. Sin embargo con la aparición de los gipcios, sus aliadas las brujas del lago Enara dirigidas por Serafina Pekkala e Iorek, los guardianes son derrotados y los niños liberados. Lyra se embarca entonces en el globo de Lee Scoresby junto a su amigo Roger, Iorek y Serafina, camino del lugar donde Asriel está realizando sus experimentos porque desea entregarle su brújula dorada a él. Con ello que cree que le ayudará a investigar sobre el Polvo y así derrotar al Magisterio, aunque eso no se muestra en la película acabando ésta con una escena del globo.


LA MILLA VERDE


La historia es narrada por Paul Edgecomb, un ex funcionario de prisiones encargado del Bloque E de la prisión de Could Mountain, en el estado de Luisiana, el bloque de los condenados a muerte. La historia se divide en seis libros: el primero se titula Las gemelas asesinadas, el segundo Un ratón en el pasillo, el tercero Las manos de Coffey, el cuarto Una ejecución espeluznante, el quinto Viaje nocturno y por último el sexto La hora final de Coffey. El año es 1932. Cierto día llega al bloque un hombre afroamericano de gran altura y estampa musculosa, llamado John Coffey, acusado de la violación y asesinato de dos gemelas. Al principio todos lo creen culpable, pero pronto extraños sucesos tienen lugar. Coffey además de ser un aparente discapacitado psíquico resulta tener ciertos poderes de curación, los cuales se manifiestan por primera vez cuando cura a Paul de una infección urinaria que lo enloquecía (tras cada curación expulsa el mal de su cuerpo vomitando fragmentos del mal representados por insectos, semejantes a polillas negras que van tornándose blancas hasta desaparecer). A lo largo de la novela tanto los funcionarios como los otros condenados (que en realidad se reducen a dos, y más tarde a uno) terminan afectados por las palabras y acciones de John. Uno de los guardias más sádicos es Percy, sobrino de un político, y se aprovecha de esto para molestar a todo el mundo, Paul y su corpulento compañero Brutus Howell, al que llaman Bruto, saben controlarlo.


Semanas después de la llegada de Coffey llega otro condenado, acusado de varios asesinatos. Se llama William Wharton, pero se hace llamar "Billy el Niño", y no tarda en colmar la paciencia de los guardias. Un episodio digno de relatar es el que se refiere a la ejecución del condenado Eduard Delacroix, que había incendiado una casa con todos sus moradores dentro. Delacroix logra adiestrar a un pequeño ratón al que adopta como mascota, al cual llama Cascabel. Pero el cruel funcionario Percy lo aplasta cruelmente y Coffey logra revivirlo con sus poderes. Al momento de la ejecución de Delacroix, Percy exige presidirla, a lo que Paul accede de mala gana, poniendo como condición que pida el traslado a otro lugar tras aplicar la pena. El problema llega cuando en el momento en que Percy tendría que haber mojado la pequeña esponja que se colocaba en la cabeza del condenado para que corra mejor la corriente y la descarga llegara casi inmediatamente al cerebro, pero no lo hizo, aun sabiéndolo, para ver qué podría pasar. El resultado fue horrible: en lugar de la muerte rápida que debía habérsele dado, Delacroix murió calcinado y sufriendo terribles dolores.


Al comprobar los poderes curativos de John y recordando la manera en que éste curó de la misma manera milagrosa su infección urinaria, Paul decide sacar temporalmente a John Coffey de la prisión para que cure a Melinda Moores, esposa del alcaide de la prisión, matrimonio amigo a la vez de Paul y su esposa. Tras convencer a sus compañeros de guardias, liberan a Coffey no sin antes encerrar a Percy en la celda de seguridad, aprisionado por la camisa de fuerza y amordazado (haciéndole creer que se trata de una simple represalia por la brutal matanza de Del). También se encargan de sedar previamente a William Wharton con morfina en una Coca-Cola, pero éste se despierta en su trance y captura por el brazo a Coffey, quien se queda lívido y le dice "Eres malo", a lo que Wharton responde "Sí, negro, más malo de lo que crees". Una vez que Brutus lo separa, el trance se rompe.


Tras sacar a Coffey de la prisión, lo conducen en una camioneta de Harry hasta la casa del alcaide, donde éste, sin saber que pasa, pero debilitado por el cansancio, permite que Coffey se disponga a salvar a su esposa. Coffey la cura, pero no logra vomitar el tumor, como habitualmente hace, así que medio enfermo lo llevan de vuelta a su celda. Poco después, cuando los guardias sueltan a Percy, Coffey captura a éste y le transmite el mal acumulado en el cuerpo de Melinda. Es así que en una especie de sonambulismo Percy se dirige a la celda de Bill y lo mata a tiros. Luego, vomita el mal de la misma en que lo hace John Coffey y permanece catatónico el resto de su vida siendo, finalmente, enviado al manicomio de Briar Ridge donde, supuestamente, iba a pedir su traslado. El hecho hace pensar a Paul quien, sin entender la reacción de Coffey para con Wharton (quien le era indiferente), basándose en pequeñas pruebas y conjeturas descubre no solamente que John Coffey es inocente, sino que el culpable por el crimen imputado - las gemelas violadas y asesinadas - fue el mismísimo Wharton (a diferencia de la película, donde, resumidamente, John le transmite la verdad a Paul mediante una visión). Paul lo comunica a sus compañeros, a fin de tomar una decisión respecto sobre lo que hacer sabiendo esto pero, sabiendo que no podían demostrar su inocencia y, menos aún, imputar al fallecido Wharton, optan por no hacer nada. Cómo último recurso, Paul le consulta a Coffey su parecer y éste mismo, agobiado por el dolor y el odio que siente diariamente, proveniente de todo el mundo, le suplica que lo ejecute.


John Coffey, entonces, es ejecutado, y tras su muerte Paul y Bruto piden el traslado a otra prisión (una correccional de menores).

lunes, 13 de febrero de 2012

EL PIANISTA 
Władysław Szpilman es un músico polaco de origen judío que trabaja en la radio de Varsovia y que ve cómo todo su mundo se derrumba con la llegada de la Segunda Guerra Mundial y la invasión de Alemania el 1º septiembre de 1939 y soviética el 17 de septiembre del mismo año.La URSS estaba aliada con Hitler por el pacto Ribbentrop-Mólotov que terminó con el ataque de Alemania a la URSS el 22 de junio de 1941. Después de que la estación de radio donde estaba trabajando es bombardeada, Szpilman llega a su casa donde se entera de que el Reino Unido y Francia le han declarado la guerra a Alemania. Creyendo que la guerra se acabará pronto, él y su familia se alegran por la noticia y la celebran con una gran cena.


Dos años después, las condiciones de vida para los judíos en Polonia se han ido deteriorando rápidamente, quedando reducidos sus derechos: tienen limitada la cantidad de dinero por familia, han de llevar brazaletes con la Estrella de David para ser identificados y, a finales de 1940, son obligados a trasladarse al Gueto de Varsovia. Ahí se enfrentan al hambre, a las persecuciones y humillaciones que los nazis llevan a cabo, además del miedo a la muerte y las torturas que siempre están presentes. Después de un tiempo, los judíos son reunidos y deportados al campo de exterminio de Treblinka. En el último minuto, Szpilman es salvado de ese horrible destino por Ithzak Heller, un policía del gueto judío, antiguo amigo de la familia. Separado de sus familiares y seres queridos, Szpilman sobrevive, primero en el gueto como esclavo obrero de unidades de reconstrucción alemanas y posteriormente escondido en el exterior del gueto, confiando en la ayuda de amigos que no son judíos y que todavía lo recordaban, entre los que se encontraban Janina, una cantante; Andrezj, un actor, esposo de Janina y miembro de la Resistencia; Marek, miembro tambien de la resistencia; Dorota, una antigua admiradora y su esposo Michal; y Atek Szalas, antiguo tecnico de radio Varsovia y miembro de la resitencia.


Mientras se mantiene escondido, presencia los muchos horrores cometidos por los nazis, como las palizas, incendios y matanzas indiscriminadas. Asimismo, presencia el levantamiento de los judíos del Gueto en 1943. En poco tiempo, el ejército alemán entra por la fuerza al gueto y elimina a casi todos los rebeldes que quedaban.


Pasado un año, la vida en Varsovia se ha deteriorado más todavía. La resistencia polaca organiza otro levantamiento contra la ocupación alemana, que nuevamente falla. Como consecuencia, la ciudad queda virtualmente deshabitada y, en más de una ocasión, Szpilman queda al borde de la muerte debido a las enfermedades y la desnutrición.


Después de una frenética búsqueda de algo que comer por las ruinas de las casas bombardeadas y escapando de los nazis, Szpilman encuentra una lata de pepinillos Ogorki en conserva, pero nada con que poder abrirla. Después de continuar buscando, encuentra algunas herramientas e intenta abrirla, pero entonces se da cuenta de que un oficial alemán le observa, el capitán Wilm Hosenfeld, que al instante se da cuenta de que Szpilman es judío. Al enterarse que anteriormente era pianista, Hosenfeld le lleva hasta un piano y le pide que toque algo. En ese momento un decrépito Szpilman ejecuta una desesperada pieza de Chopin (la primera ballada Op. 23 en sol menor) ante un Hosenfeld que se compadece de él, y a la vez muestra su admiración tras la tocata, de manera que no solo no le delata sino que le esconde en el ático del edificio, llevándole regularmente comida y un abrelatas.


Semanas después, los alemanes son forzados a retirarse de Varsovia debido al avance del Ejercito Rojo. Antes de abandonar la zona, Hosenfeld acude a despedirse de Szpilman y le da su abrigo, prometiendo que le escuchará en la radio polaca. El abrigo casi resulta ser fatal para Szpilman cuando aparecen las tropas soviéticas, ya que lo confunden con un oficial alemán y lo disparan y persiguen en un edificio donde le lanzan una granada. Solo consigue que dejen de disparar tras convencerles de que es polaco y que solo lleva el abrigo a causa del frío.


Al ser liberado un campo de concentración cercano, el capitán Hosenfeld y otros alemanes son capturados. Estando retenido, Hosenfeld le pide a un prisionero judío que pasaba por allí, que contacte con Szpilman para liberarle. Szpilman, que ha retomado su vida normal tocando en la radio de Varsovia, llega al lugar demasiado tarde ya que todos los prisioneros han sido reubicados en destinos desconocidos.


En la escena final de la película, Szpilman interpreta triunfalmente una pieza de Chopin (la Polonesa Brillante en Mib Mayor op. 22) frente a una gran audiencia en Varsovia. Antes de los créditos finales, se revela que Szpilman falleció en el año 2000 y Hosenfeld en 1952 en un campo de prisioneros de guerra soviético.



 EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS

La acción se narra desde el punto de vista de Bruno, el hijo de nueve años de un militar de alto rango nazi. La familia de Bruno se ve obligada a abandonar Berlín cuando a su padre lo destinan para trabajar en el campo de exterminio de Auschwitz. La familia acepta el cambio con resignación. Desde la ventana de su nueva habitación Bruno divisa una verja tras la cual hay personas que siempre llevan puesto un "pijama a rayas"; en realidad se trata de judíos prisioneros. Explorando los alrededores de su nuevo hogar, Bruno conoce a través de la valla de seguridad del campo a un niño judío polaco llamado Shmuel, nombre que Bruno no ha oído antes pero que parece ser bastante común en ese sitio. Shmuel le cuenta la historia de su deportación y las terribles condiciones de la vida en el campo. Bruno entabla amistad con él y le visita a menudo, llevándole comida. Tras diversas peripecias, un día la madre de Bruno convence a su esposo, y este decide que el campo no es un lugar adecuado para vivir con su familia y toma la decisión de volver a Berlín.

Antes de irse, Bruno visita a Shmuel para despedirse y este le cuenta entre sollozos que no encuentra a su padre, ante lo que Bruno le promete ayudarle a buscarlo. Entra en el campo excavando bajo la verja y se pone un uniforme de preso que le consigue su amigo. No consiguen encontrar al padre de Shmuel y llueve, por lo que Bruno quiere volver a casa. En lugar de eso, los guardias del campo les obligan a entrar junto a una muchedumbre en un lugar "cálido" y "seguro". La historia finaliza cuando los dos niños agarrados de la mano entran dentro de una cámara de gas y mueren con los demás presos judíos.

En el epílogo, el padre de Bruno descubre la ropa de su hijo junto a la alambrada e imagina lo sucedido. Meses más tarde, los aliados (aunque en la novela no se especifica quiénes son, Auschwitz fue liberado por el Ejército Rojo) se llevan a los soldados nazis y el padre de Bruno les sigue sin quejarse porque "ya no le importa nada lo que hagan con él".